Marguerite Bornhauser

Con una formación multidisciplinar que abarca la literatura, el fotoperiodismo y las artes plásticas, Marguerite Bornhauser cuestiona el estatus de la imagen fotográfica. Aunque se considere una reproducción fiel de la realidad, la fotografía es, en realidad, una cuestión de punto de vista y construcción, y es en esta brecha donde su obra cobra forma. Atenta a los detalles, a los momentos suspendidos y a todo aquello que se nos escapa de la mirada, busca lo que lo cotidiano revela sobre el mundo. La pintura sobre cristal, el grabado, los fotogramas y la instalación devuelven a la imagen su presencia material. Al abordar la crisis ecológica y el lugar de la humanidad en el mundo, su obra abre otras formas de mirar, en las que el asombro se convierte en una forma de atención.

Programa de residencias del Festival InCadaqués 2026

• SERIE •

Espejismo

Un espejismo es una imagen sin objeto, una ilusión nacida de la luz, que la cámara, sin embargo, puede capturar. « Marguerite Bornhauser » ve en ello la esencia misma de la fotografía: aunque se reciba como testimonio, siempre sigue siendo, en parte, una visión. La serie se sitúa en este espacio intermedio, donde la imagen ya no demuestra nada, sino que despierta el deseo. Durante su residencia en Cadaqués, fotografía el mar, los cielos, las costas bañadas por el sol, y luego deja que el paisaje actúe sobre la imagen: algunas películas se revelan en agua de mar. Sobre el cristal, la luz atraviesa las obras y deposita el color. Los fotograbados, un proceso tradicionalmente monocromo, se imprimen sobre papeles de colores que tiñen la imagen, o sobre oro, cuyos reflejos hacen que la imagen aparezca y desaparezca según el ángulo de visión, como un espejismo. Entre el deseo de evasión y la conciencia de su fragilidad, «Mirage» deja una pregunta en el aire: ¿lo que vemos aquí es un recuerdo, un sueño o un mundo que aún está a nuestro alcance?

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