Aassmaa Akhannouch

Marruecos

Al combinar la pintura y la impresión fotográfica, las imágenes ligeramente descoloridas y borrosas de Aassmaa Akhannouch (nacida en 1973, Marruecos) adquieren una calidad pictórica que resalta su carácter nostálgico. Las imágenes oscilan entre el momento decisivo del acto fotográfico y la atemporalidad de una cianotipia. Son narrativas y evocan el pasado. La gran expresividad de las imágenes va mucho más allá de lo autobiográfico y adquiere una dimensión universal al apelar a los recuerdos personales del público.

Por cortesía de la Galerie Esther Woerdehoff

• SERIE •

La casa que aún vive dentro de mí

De pequeña, vivía en una casa roja. La «casa roja» era mi dirección.

Tuve que volver allí para vaciarla, ya que estaban a punto de venderla. La casa aún conserva algunos muebles, tres ciruelos, cuatro naranjos y toda mi infancia.

Camino por el jardín; no es tan grande como lo recordaba. Es la víspera de la fiesta y mi madre está preparando «cuernos de gacela». Es verano y la enorme ventana del salón está abierta de par en par. Hay libros por todas partes, pero por la noche nadie me leía cuentos infantiles: me los contaban, porque hace mucho, mucho tiempo, aún podían suceder las cosas más extraordinarias…

Para la celebración, llevaré una cinta en la trenza. Intentaré no jugar demasiado por la mañana para no estropearme los zapatos, pero por la tarde ya me habré olvidado de que son nuevos. Veré a mi madre peinándose delante del espejo; quizá se ponga su caftán azul claro…

Quiero conservar esta casa tal y como estaba la víspera de la celebración, en aquel verano eterno —sumergida, dormida—, porque nunca ha dejado de ser mi domicilio.

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Dina Oganova